Peter Pan

Peter Pan

Peter Pan

 Peter Pan

Es oscuro y dos figuras bien extrañas vuelan sobre los tejados. Son Peter Pan y Campanilla, un hada pequeñita que revolotea a su lado.

“Tú sombra ha entrado a la casa de los Darlind”, le dijo Capanilla. Entraremos por la persiana que está abierta.

En efecto la sombra de Peter Pan está en la habitación de los tres hijos del matrimonio Darling: Wendy la más grande, John el mediano y Maiquel el pequeño.

Al  intentar atraparla, Peter los despierta.

 Peter Pan

¿Quién eres?, preguntó Wendy. Nuestros padres salieron a cenar.

“Perdónenme que los haya despertado”, dijo Peter Pan, quería coger mi sombra. Se escapa de vez en cuando, ¡Ah! Y esta es el hada Canilla, vivimos en la Isla de Nunca Más, donde los niños nunca se hacen grandes.

 Peter Pan

Wendy le cosió a Peter su sombra para que no se escapase nunca más. Él agradecido, invitó a los tres niños a su isla y al cabo de unos cuantos segundos, los cincos volaban por el cielo.

En la Isla de Nunca Más vivían seis niños perdidos, doce sirenas muy bonitas, piratas peligrosos y un cocodrilo muy grande.

 Peter Pan

Un día, Peter tuvo que ayudar a la princesa Tigrída, la hija del gran jefe indio, los piratas la habían raptado y la abandonaron en el mar.

Suerte que las sirenas le avisaron a Peter y el niño, valientemente la va a rescatar. Desde entonces, los piel rojas se hicieron amigo de Peter Pan y de los niños.

Pero los piratas encontraron el refugio subterráneo de los niños perdidos donde estaban los hermanos Darling y los secuestraron a todos.

¡Lástima que falte Campañilla! Decía el capitán. ¡Mañana los lanzaremos al mar!. Los dejaremos ir se  convierten en piratas.

 Peter Pan

¡Nunca!, exclamó Wendy, amarrada a un palo

¡Antes muertos que ser piratas!, gritaron los niños.

Campañilla fue a avisar a Peter Pan rápidamente. El niño voló hasta el barco para liberar a los niños y va a desenvainar la espada.

 Peter Pan

¡Estoy aquí!, dijo en tono desafiante el Capitán Garfio.

¡Te haré micas, pajarraco sin alas!, gritó el pirata.

 Peter Pan

La batalla hizo temblar el barco, hasta que Garfio, acorralado, saltó por la borda y calló en la garganta del cocodrilo. El resto de piratas huyeron con las barcas.

Después, bien por miedo o porque recordaban a su madre, los niños le dijeron a Wendy que querían regresar.

¿Podemos marcharnos contigo?. Nos gustaría tanto tener una madre, le preguntaron los niños perdidos con caras emocionadas, ya que nunca habían conocido a sus madres.

A Peter no le hizo nada y, al atardecer, va a entrar a la casa de los Darling.

¡Permaneced con nosotros!, les pidió Wendy.

¡No, prefiero más ser un niño toda la vida!, contestó Peter. Pero vendré a visitarlos.

Campañilla y Peter volvieron volando a la Isla de Nunca Más.

Cuando los Darling van a escuchar a los hijos, no sabían si era un sueño o una realidad.

 Peter Pan

Las aventuras en la Isla de Nunca Más parecían un hecho inverosímil. Pero los seis niños perdidos eran reales. Los van adoptar encantados y van a formar una gran familia feliz.

 Peter Pan

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *